Blog literario de reseñas, tips de escritura, noticias y todo lo relacionado a la literatura

Los siete pecados capitales - Nelson de Almeida (fragmento)



Los siete pecados capitales

Rakso
Rakso
Después de las felicitaciones, y un brindis con zumo de naranja, Led ya se refugiaba en su alcoba, con el aliento fresco a menta y lamentando la pérdida de su mochila y el maletín donde guardaba algunos de sus implementos de arte. 

Abrió el armario, vislumbró las pinturas que reposaban en el fondo y decidió evaluarlas mañana en la tarde para elegir las tres que presentaría en la exhibición. 

Tendió la toalla en la puerta y cubrió sus partes con un bóxer que, según las palabras de Olivia, le realzaba el trasero. El mero recuerdo le arrancaba una sonrisa. 
—Parece que necesitas un abrazo —Led dio un respingo al escuchar aquella voz peculiar. Se dio la vuelta y advirtió que Rakso lo miraba de pie, desde el techo—. ¿Quieres que te de uno? 

—¿Qué haces aquí? —exigió saber en un bajo susurro. No quería que su madre se enterara de que un demonio yacía bajo el techo de su hogar, menos aún, que su propio hijo era el responsable de haberlo puesto en libertad. 

—Acosarte —respondió sin miramientos. Con elegancia, bajó del techo y tumbó algunas cosas de la mesita de noche con sus alas. 

—¡Cuidado! Estás haciendo un desastre —le riñó el joven, atrapando una bola de cristal antes de que tocara el piso. 

Rakso replegó sus alas y tomó asiento en la esquina de la cama. Sus ojos rojos escudriñaban la habitación, como si se tratara de algo creciendo bajo el fregadero. 

—Que pocilga. 

—¡Largo de aquí! —le ordenó Led, señalando la ventana con su dedo índice. La furia que le inducía el demonio le restaba miedo. 

Rakso negó con la cabeza. Se quitó las botas y terminó por acomodarse en la desordenada cama, dando por sentado que sería el nuevo compañero de cuarto del mestizo. 
El muchacho tomó la biblia que reposaba sobre una de las repisas junto a la puerta y la apuntó hacia el demonio, quien rio divertido ante la ignorancia. 

—Esos son puros cuentos de vieja chismosa —le reveló, pillando el comic que reposaba en la mesita de noche—. ¿Por qué no la usas como pisapapeles o para asegurar la puerta? —le propuso, agitando la mano de forma displicente. 
La rabia terminó por dominar a Led y, sin pensarlo, le arrojó el libro a la cara. El demonio se quejó a causa del golpe; le había dejado una quemada en la nariz. 

—¿Qué rayos te sucede, mestizo? —protestó, indignado ante la agresividad—. Ten más cuidado, pudiste sacarme un ojo, o peor, romperme un cuerno. 

Led no sabía si sorprenderse o reír ante aquel descubrimiento. El temible demonio de la ira, uno de los siete poderosos príncipes infernales, podía ser lastimado con una vieja biblia que había sido lustrada con un poco de agua bendita; sin mencionar que su actitud podía ser como la de un chico de su edad. 

—Quiero que te largues de mi casa —repitió, sacando a su acosador infernal de la cama a empujones. 

—No lo haré, mestizo —Era peor que un niño malcriado. A la velocidad de un rayo, Rakso giró sobre Led para inmovilizarlo del brazo y derribarlo sobre la cama; empleaba sus manos y piernas para mantenerlo cautivo bajo su peso—. Tú me liberaste, así que te acosaré hasta que aceptes el pacto que quiero. 

—No lo haré —escupió Led con los dientes apretados, sin reparar en que la quemadura de su agresor había sanado sin dejar rastro—. Tendrás que buscarte a otro. 

El demonio desenfundó las cuchillas de acero que hacía pasar como garras. Con la punta de una de ellas, recorrió la garganta de Led. 

—Sería una pena que la sangre de tu madre salpicara las baldosas de esta casa —Su mirada era oscura, y la voz que la acompañaba era como el gruñido de una bestia—. Tal vez, los gritos de Olivia y Axel sean un incentivo para ti. 
Led
Led
Aquello fue un golpe bajo. ¿Cómo era posible que Rakso supiera de Olivia y Axel? Supuso que, siendo un demonio, era lógico que estuviera al corriente de la vida de todos los seres del planeta. 

La cabeza de Led comenzó a dar vueltas. Aquel demonio atentaba contra la vida de las personas que más quería. Si se negaba a ayudarlo, uno de ellos podría perder la vida. No podía permitirlo. Tenía que ser más listo que el diablo, como solía decirle su madre. ‹‹El mal es astuto, Led, pero nosotros podemos serlo aún más, siempre de la mano de Dios››. 

Tragó en seco. Tenía una idea, pero era muy peligrosa. 

—Tó-Tócales un cabello —tartamudeó, pero no le importó—, y te-ten por seguro que no te ayudaré. No hay nada que puedas ofrecerme, demonio. 

Rakso enfundó las garras. Su mirada ardía de odio contra Led. Sin decir nada, avanzó hasta la ventana y la abrió con un simple movimiento. El viento golpeó el rostro de Led con sus bajas temperaturas. 

—Todos tienen un precio, mestizo —Despacio, abordó el descanso de las escaleras metálicas que se extendían a un lateral del edificio. Sus alas se extendieron de forma solemne y, antes de perderse en el cielo nocturno de Seattle, añadió—: y voy averiguar el tuyo. 

Nelson De Almeida

Sobre el autor


Nelson De Almeida nació en Barcelona, Venezuela, 1992. Amante de las historias de miedo y fantasía, arquitecto de profesión, y autor de “Juego Siniestro” y “Espíritus”; ambas novelas auto publicadas en la plataforma de Amazon. “Príncipes Infernales” es su ultima novela, publicada el 15 de julio del 2020 y es el inicio de la trilogía “Los Siete Pecados Capitales”, una fantasía poblada por ángeles, demonios y almas cautivas. 

Los libros siempre han estado presentes en su vida, incluso ha llegado a considerarlos sus grandes amigos, pues, cuando está triste, ellos consiguen extraerlo de ese mundo de penumbras y arrojarlo a uno repleto de luz. 

En el 2012 fue cuando la chispa del escritor estalló y, desde ese momento, no ha dejado de escribir y buscar la forma de deleitar a sus lectores con las interminables historias que su cabeza no para de construir.


Enlaces

Obtén Los siete pecados capitales aquí
Obtén sus libros en Amazon
Instagram: @danilodalmeida
Twitter: @danilodalmeida


Sinopsis

Se parte de mi iniciativa aquí

8 comentarios:

  1. Este libro es lo máximo, me dejó un buen sabor de boca el final. Estoy muy ansioso por las del mundo de Led. Me parece que Rakso es un personaje clave, aún queda mucho por saber cómo el señor de la ira acabará.

    ResponderEliminar
  2. ¡Hola! Tengo muchas ganas de leer este libro :)

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  3. Gran libro, te engancha desde el inicio, el personaje de Rakso 10/10, ya quiero ver cómo acabará la historia de Led y más con ese final, Dios mío 😍😱💓🔥

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡qué maravilloso cuando conectamos con un libro desde el inicio!

      Eliminar
  4. Mi escritor favorito ❤️ amare leer este libro !

    ResponderEliminar

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.